GUGGENHEIM BILBAO

La verdad es que a veces me sale la vena patriótica, y aunque vivo desde hace muchos años en Castro Urdiales, mi vida laboral y también mi vida social la desarrollo en Bilbao, por lo que me siento como si fuera bilbaino. Quisiera compartir con todos vosotros lo más bello que tenemos en la ciudad.

Probablemente sea el mayor de los tesoros de la ciudad, lo que ha hecho crecer a Bilbao en los últimos 10 años, lo que la ha dado a conocer en el resto del planeta. El Museo Guggenheim Bilbao fue para Bilbao el punto de partida para una evolución que ha engrandecido a la ciudad, un poco más si cabe. Ha sido un punto de referencia para los amantes de la cultura, del arte moderno, de la arquitectura y de la belleza. Ha sido escenario de conciertos, desfiles de moda, presentaciones de productos, galas, entrega de premios, películas y un largo etcétera de eventos que han tenido al Museo como telón de fondo.


Fue hace mucho años cuando realice mi primera visita al Museo, como para todo el mundo que vivimos cerca fue una novedad que algo tan importante aterrizase en la ciudad. Por fuera realmente es impresionante, por su tamaño, por su arquitectura y por su belleza. Y por dentro, te impresiona tanto o más que su exterior. Pero sus obras nunca habían sido lo más importante, no las entendía, me parecían algo que no era arte, que no era ni siquiera algo que podría estar expuesto en un Museo tan importante como el Guggenheim. Pero me pasaba como a mucha gente, que pensaba que el Arte Moderno no era Arte, que no tenía merito, que pintar manchas o colocar objetos cotidianos sin un orden concreto e incluso laminas de hierro retorcidas no era Arte. Pero estaba equivocado.


Daré algunos datos, el Museo es obra del arquitecto norteamericano Frank O. Gerhy y fue inaugurado en 1997. Es un ejemplo único de la arquitectura más vanguardista del siglo XX, por su diseño innovador con sus formas sinuosas que le dan movimiento al edificio.

En el exterior del Museo se pueden admirar algunas obras que acompañan al museo.

Mama Araña de Louise Bourgeois


El Gran Arbol de Anish Kapoor

Puppy de Jeff Koons

La característica más destacada de los Museos Guggenheim es mostrar el arte al visitante de manera emprendedora y siempre variable, aquí no se exponen las obras en lugares fijos como en la mayoría de los museos.

La Colección Propia del Museo Guggenheim de Bilbao abarca desde las primeras vanguardias hasta el arte contemporáneo. Los fondos del Museo cuentan con magnificas obras de artistas más influyentes del arte de la segunda mitad del siglo XX como Andy Warhol, Antoni Tàpies, Yver Klein, Robert Motherwell, Eduardo Chillida, James Rosenquist, Clyfford Sill, entre otros.

En estos momentos, se encuentran como exposición temporal dos colecciones: La Materia del Tiempo de Richard Serra, dedicada a la fisicidad del espacio y la naturaleza de la escultura.

Y por otro lado, El intervalo Luminoso, D. Daskapoulos Collection, una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más importantes del mundo.

Palms, 2007. John Bock

Este año, tenía la intención de volver al Museo con otros ojos, sin prejuicios, con la mirada limpia, como nos cuenta Gombrich. Realmente he disfrutado mucho más de la visita. Aunque es cierto que todavía me cuesta entender y admirar ciertas obras, he disfrutado y admirado muchas de las obras como no me lo habría imaginado cuando me acerque al Museo por primera vez. Para mi es una de las cosas más importantes que espero haber aprendido durante todo este curso, acercarme a una obra de arte y disfrutarla. A parte de los pocos conocimientos que haya adquirido creo que la parte más importante de la asignatura es poder estar delante de una obra y disfrutarla, y esa enseñanza si la he adquirido.

TURNER Y LOS MAESTROS

TURNER Y LOS MAESTROS

(22 Junio-19 Septiembre 2010)


Madrid es un placer en agosto. El tráfico desaparece, las calles están tranquilas y se puede disfrutar de la ciudad…. más aún si tenemos la oportunidad de visitar alguno de sus grandes museos. Lo organicé rápido, no hubo problema de entradas ni colas kilométricas en los jardines del Prado. La exposición “ TURNER Y LOS MAESTROS” nos estaba esperando.

La muestra fue organizada por la Tate Britain, en colaboración con la Réunion des Musées Nationaux y Galeries Nationales du Grand Palais y el Museo del Prado . El comisario era Javier Barón, Jefe del Departamento de Pintura del siglo XIX del Museo del Prado.

Se reunieron un total de 80 obras: 42 de Turner (Londres 1775-1851) y 38 de otros maestros. Algunas de ellas, como Sombra y oscuridad, La víspera del Diluvio, luz y color y Naufragio de un carguero, eran novedades respecto a las exposiciones previas de Londres o París.

La exposición estaba presentada en parejas o pequeños grupos de cuadros. Por un lado, la obra de antiguos maestros y también de algunos contemporáneos de Turner; por otro lado, la pintura del artista británico.

Así, resultó facilísimo entender como Turner se había ido nutriendo de las enseñanzas de otros admirados artistas. Sin embargo, Turner era un hombre muy ambicioso: una vez hubo asimilado la influencia de Rembrandt, Rubens o Claudio de Lorena, se fijó como meta rendirles homenaje, y a la vez superar a los artistas de su época con los que competía.

Cuentan que en las exposiciones que se realizaban en la Royal Academy, ningún artista quería que su obra figurara al lado de la de Turner: era como tener una ventana abierta, se te iban los ojos a mirar.

La impresión que me dieron las pinturas de Turner fue de modernidad: me encantaría tenerlas en mi casa. Algunas de sus obras como Tormenta de nieve me gustaron muchísimo, parece casi una obra abstracta.

Turner. Tormenta de nieve. Exp. RA 1842

Jacob Van Ruisdael. Mar picada. 1670

Me llama la atención como representa la tormenta: realmente se siente su fuerza, su poder, lo pequeño que es el hombre ante ella. En esta época Turner afirmó: “ Sí, la atmósfera es mi estilo”.
Como todos los grandes logros, esa originalidad es el resultado de mucho estudio y de una evolución trabajada y consciente. Turner nació en Londres en una familia humilde y trabajó sin descanso para convertirse en un gran artista. Recibió una educación como dibujante de arquitecturas y desde 1789 en la escuela de dibujo de la Royal Academy.

Estudió la pintura veneciana (Tiziano, Veronés, Canaletto) y se atrevió a interpretar la ciudad a su estilo, con menos detalle, con una pincelada que recuerda un poco al impresionismo.

Canaletto. El molo desde el bacino di San Marco. 1733-34

Turner. El puente de los suspiros,el palacio ducal y la aduana de Venecia: Canaletto pintando. Exp RA 1833.

A Turner le interesaba llegar a ser el mejor paisajista de su tiempo y por eso se fijo en la pintura holandesa y flamenca. Trabajó paisajes y escenas de la vida cotidiana copiando la destreza técnica y la amplia variedad cromática de artistas como Rembrandt.

Rembrandt. Muchacha en la ventana. 1645

Turner. Jessica. Exp RA 1830

Para mí, aprendiz de arte e historia, la exposición me ha parecido interesantísima. Conociendo a sus maestros y sus contemporáneos es posible entender y apreciar a Turner. También queda clara la importancia del estudio, la formación y las ganas de superarse constantemente.
Como no me pude llevar el cuadro, compré un imán para mi nevera, copia de Tormenta de nieve. Una maravillosa exposición de la que salí contenta, había disfrutado y aprendido algo nuevo.

Museo de la Semana Santa de Crevillente







Dadas las fechas en las que estamos, me ha parecido interesante acercaros un museo que, a pesar de la cercanía geográfica, descubrí hace muy poco. Se trata del “Museo de la Semana Santa de Crevillente”. Este museo, inaugurado en abril de 2005 y diseñado por los arquitectos crevillentinos D.Enrique Manchón y D.José Antonio Maciá, alberga 24 de los 32 pasos procesionales de la Semana Santa crevillentina, distribuidos en cuatro plantas.

El museo ha sido financiado en su totalidad con recursos locales. El Excmo. Ayuntamiento de Crevillente y la Cooperativa Eléctrica San Francisco de Asís han cedido el inmueble, por un periodo de 50 años, a la Federación de Cofradías y Hermandades para que gestione el Museo.

Los pasos se distribuyen en orden descendente (debemos comenzar por la cuarta planta e ir bajando) y respetan escrupulosamente el orden de los acontecimientos que vivió Jesús en sus últimos días, según las Sagradas Escrituras. Además, cada planta está rodeada por balcones, lo que permite observar las imágenes desde diferentes perspectivas.

Casi totalidad de los pasos procesionales son obra de prestigiosos artistas de la Comunidad Valenciana, entre los que destaca, por su antigüedad Antonio Riudavets (siglo XIX) y más recientemente Mariano Benlliure, junto a otros escultores como Carmelo Vicent, Geriqué Chust, Juan García Talens o su hijo García Yúdez y Fco. Pérez Figueroa entre otros.



Entre las imágenes más destacadas está el Cristo Yacente de Mariano Benlliure (1946), que ha atraído a numerosos expertos, por su belleza y realismo. Os animo a que visitéis este museo, aunque sea de forma virtual, a través de http://www.semanasantacrevillent.com